Centro de Audiología Educativa
La alegría del sonido
Alerta sobre los salones de clase con ruido
Alerta sobre los salones de clase con ruido
karen L. Anderson
El ruido ambiental de los sistemas de ventilación, el ruido de la actividad fuera de los salones de clase y la mala acústica, pueden llevar a los maestros a sufrir problemas de la voz y a crear un ambiente desfavorable para el aprendizaje. La tecnología y las mejoras en la acústica pueden ayudar.
Los maestros usan su voz todo el día. Cuando entran ruidos externos al salón de clase, los maestros tiene que levantar la voz para poder ser escuchados, haciendo un esfuerzo que puede dañar sus cuerdas vocales. Las afecciones de la voz pueden llevar a incapacitar, produciendo ausentismo y acortando la carrera de los maestros. Más aun, el ruido ambiental o de fondo afecta significativamente la atención de los alumnos, su comportamiento y su desempeño. En la mayoría de los casos, es poco práctico acondicionar el salon contra ruido, pero la tecnología, el uso de ciertas técnicas y guías, puede asegurar que los maestros y los alumnos aprovechen al máximo, su no siempre perfecto, ambiente de aprendizaje.
El ruido afecta a los maestros
Los maestros que trabajan en escuelas donde existen salones de clase ruidosos, con frecuencia tienen que levantar su voz en respuesta a diferentes niveles de ruidos de fondo, entre los cuáles están; sistemas de enfriamiento o ventilación, mal aislamiento entre salones que permite entrada de ruidos, superficies lisas y duras que reflejan el ruido de los alumnos y fuentes externas de ruido como vehículos de motor, aviones, podadoras, etc. Todo esto obliga a los maestros a forzar su voz.
Los maestros hablan en promedio 6.3 hrs, durante una jornada escolar. (Siebert, 1999). En un estudio, el 80% de los maestros reportaron que habían experimentado fatiga vocal y mas de 20% reportaron que los problemas de voz causaron incapacidades, desde uno a 7 días durante un año escolar. (Allen, 1995; Gotaas & Starr, 1993). Aunado a la preocupación sobre la salud de los maestros, el costo de contratar suplentes por incapacidades relacionadas con problemas de la voz es considerable.
Los maestros conforman el 20% de los pacientes de las clínicas de voz y muestran 5 veces más trastornos de voz que cualquier otro trabajo. (Titze, Lemke, & Montequin, 1996). Un estudio de más de 1000 maestros, mostró que casi 21%, padecían de un trastorno patológico de la voz. (Urrutikoetzea, Ispizua, & Matellanes, 1995). Los especialistas en medicina del trabajo están reconociendo cada vez mas estos trastornos de la voz como problemas por riesgo de trabajo. Más del 4% de los maestros han considerado cambiar de trabajo debido a sus problemas de voz. La alta frecuencia de trastornos de la voz en los maestros (67%) comparado con otras profesiones (33%) independientemente de la edad, sugiere que los maestros están en un riesgo alto de abusar de sus cuerdas vocales. (Smith, Gray, Dove, Kirchner, & Heras, 1997).
El ruido afecta la enzeñanza y el aprendizaje
Los maestros no son los únicos afectados por el ruido. Existen estudios que han demostrado diferencias significativas tanto en desempeño como en comportamiento entre estudiantes que trabajan en condiciones de silencio y aquellos que trabajan en ambientes con ruido. Los niños típicamente tienen periodos cortos de atención y se distraen fácilmente lo que les hace tener dificultad para entender en lugares con ruido. La habilidad que permite al alumno poner atención a un sonido especifico como la voz del maestro, ignorando ruidos de fondo o sonidos distractores se denomina discriminación Figura-fondo. Esta habilidad, no madura hasta la edad de 12-13 años. (Crandell. 1995). Los niños pequeños requieren que la voz sea considerablemente más intensa que el ruido ambiental para reconocer las palabras tan precisamente como los adultos. (Elliott, 1982). Por otra parte, la reverberación excesiva como los ecos, distorsiona las propiedades acústicas de las palabras ya que el ruido enmascara algunas consonantes. Más aun, los expertos han aceptado por mas de 30 años que la intensidad de los sonidos ambientales o de fondo en un salón de clase típico es casi igual a la intensidad de la voz de la maestra. (Sanders, 1965).
Irónicamente, los salones con la mayor interferencia por ruido son los de los niños mas pequeños y son estos los que presentan mayor dificultad para entender en ambientes con ruido debido a que su sistema auditivo se encuentra en desarrollo. Para que estos niños aprendan a leer, necesitan oír con precisión las pequeñas diferencias en los sonidos de las palabras, las cuales fácilmente pueden perderse en un mar de ruido. Esta tarea se complica aun mas para alumnos con perdidas de audición inclusive las de grado mínimo o fluctuante.
El ruido afecta el comportamiento
La capacidad de atención, la escucha selectiva y el comportamiento apropiado en el salón de clase, también se ve comprometido por el ruido en los salones. Cuando por ejemplo un sistema de ventilación se prende, el maestro tiene que elevar el volumen de su voz para sobreponerse al ruido que compite. Los alumnos tienen que incrementar sus esfuerzos para enfocarse en lo que el maestro esta diciendo. Se pierde la tranquilidad de los niños, se aumenta los niveles de actividad y producción de ruido. El nivel de estrés se eleva en el salón de clase cuando la maestra eleva la voz. Las instrucciones verbales se interrumpen haciéndose inefectivas. Los maestros tienen que repetir en forma individual las instrucciones ya dadas a todo el grupo para que se cumplan las instrucciones. Las discusiones se hacen inefectivas ya que no todos los alumnos pueden oír con claridad la voz de los otros estudiantes impidiendo la comunicación efectiva.
El ruido afecta a poblaciones especiales
Aunque el ruido afecta a todos los maestros y estudiantes, el problema se intensifica para aquellos con problemas de audición. Las investigaciones sugieren que 30 a 40 por ciento de los alumnos de primaria básica, tienen grados mínimos de perdida auditiva permanente o fluctuante que pueden afectar negativamente la escucha y el aprendizaje . (Flexer. 1989; Ray, 1992). Estas mismas investigaciones encontraron que 72% de los estudiantes en educación especial tienen algún grado de déficit auditivo. A la luz de esta información no es sorpresa que muchos estudiantes identificados con trastornos de atención o aprendizaje tengan antecedentes significativos de pérdida de audición (Reichman & Healey, 1993).
Un estudio reveló que de los niños con características de niños con talento especial, pero que no tuvieron calificaciones dentro del rango de talentosos en pruebas de coeficiente intelectual, el 75% tenían antecedentes de pérdia de audición fluctuante (Silverman, Chitwood, & Waters, 1986). Aun la perdida auditiva mínima o fluctuante puede tener un efecto negativo discreto en alumnos pequeños. En los lugares donde no se pone atención a los problemas de acústica en los salones, a menudo los alumnos con trastornos de audición requieren de programas de educación elaborados y costosos.
Amplificación en campo libre
A pesar de todo lo que abarcan y de la complejidad de los problemas asociados con la acústica, existen posibles soluciones. Una solución es proveer a los maestros con sistemas de amplificación en campo libre. Con estos sistemas los maestros usan pequeños micrófonos inalámbricos que transmiten el sonido a un receptor que esta conectado a una o varias bocinas estratégicamente colocadas en el salón de clase.
Cuando lo voz del maestro se encuentra confortablemente a mayor intensidad que el ruido ambiental, todos los alumnos en el salón se benefician, incluyendo a los niños con trastornos auditivos leves. Los alumnos en salones con sistemas de amplificación aprenden más en forma más rápida y con menos necesidad de repetición de informacion que los alumnos en salones donde la voz de la maestra no esta confortable y suficientemente arriba del ruido de fondo. Una instituto local de educación que implementó amplificación en campo abierto en 60 salones de clase, encontró casi un 40 por ciento de reducción en el número de estudiantes que requirieron programas especiales de educación. (Flexer, 1989).
Otro beneficio que resalta acerca de los sistenas de amplificación, es que los maestros no tienen que levantar la voz para ser escuchados claramente a un nivel de conversación en el salón. Así como los proyectores ayudan a los alumnos a enfocarse en las presentaciones escritas, así un sistema de realce de sonido ayuda a todos los estudiantes a enfocarse en la información verbal. Los maestros diagnosticados con problemas de la voz han tenido éxito en obtener sistemas de amplificación en campo libre como un beneficio otorgado en los estados unidos por la ley de “Americans with disabilities”. La ley otorga ayuda razonable para que las personas con alguna limitación puedan desenvolverse adecuadamente en sus trabajos. En el caso de maestros con problemas médicos de la voz, una ayuda razonable para que puedan continuar trabajando pude incluir un sistema de amplificación de la voz en campo libre.
Acústica en los salones de clase
Aún que los sistemas de amplificación en los salones pueden ayudar a los maestros y estudiantes, el uso efectivo de esta tecnología se complementa con disminuir en lo posible, el ruido de fondo y mejorar la reverberación en los salones de clase. Los sistemas de amplificación no resolverán todos los problemas causados por ruido excesivo de aires acondicionados u otras fuentes de ruido externas asociadas a mal aislamiento acústico.
La agencia norteamericana “Architectural and Transportation Barriers Compliance Board”, que es una agencia independiente federal, apoya el desarrollo de estandares para diseños acústicos de salones de clase diseñada por la “National Standards Institute”. Este instituto ha desarrollado un documento que define criterios para construcción de escuelas y áreas educativas. (para más información ver, www.accessboard.gov /publications/acoustic.htm.)
Un documento de 1995 de la “General Accounting “ reporta la necesidad de control acústico y de ruido como el tema principal para ser atendido por las escuelas. A pesar de esto, muchas escuelas no reconocen o no están concientes de los efectos nocivos de la mala acústica en los salones de clase. Incluir planes de acústica ademados en los planos in5ciales generalmente toma menos del 1% del presupuesto total, muchas veces menos que la inversion en jardines. El valor de los jardines en el proceso educativo podría ser cuestionado pero el hecho de que la acústica apropiada ayuda a los niños a oír mejor y aprender, está científicamente demostrado. Para muchas escuelas nuevas o en remodelación sería bastante económico incluir en los planos, el cableado para sistemas de amplificación en campo libre. Comparado con otras tecnologías usadas en las escuelas, los sistemas de amplificación en campo libre tienen un alto beneficio académico para estudiantes y maestros y es fácil de usar y menos costoso. Mientras más experiencia tengan los maestros con los sistemas de amplificación en campo libre mas lo aprecian ya que sus alumnos ponen atención durante mas tiempo, se distraen menos y no se requiere de tanta re-instrucción individualizada. En un ambiente acústico adecuado, los sistemas de amplificación en campo libre permiten a cada estudiante oír tan bien como si estuvieran sentados cerca del maestro y permite a los maestros dar sus clases sin afectar su voz.
References
Allen, L. (1995, June). The effect sound field amplification has on teacher vocal abuse problems. Poster Session presented at the summer conference of the Educational Audiology Association, Lake Lure, NC.
Crandell. C. (1995). Speech perception in specific populations. In C. Crandell, J. Smaldino & C. Flexor (Eds.), Sound field amplification (p. 50). San Diego, CA: Singular Publishing.
Elliott. L. (1982, December). Effects of noise and perception of speech by children and certain handicapped individuals. Journal of Sound and Vibration 16(12), 10-14.
Flexer, C. (1989, Spring). Turn on sound: An odyssey of sound field amplification. Educational Audiology Association Newsletter, 6(2), 6-7. General Accounting Office. (1995). School facilities: Condition of America's schools (Publication No. GAO/HEHS-9561). Washington, DC: Author. Gotaas, C., & Starr, C. D. (1993). Vocal fatigue among teachers. Folia Phoniatrica, 45, 120-129.
Ray, H. (1992). Summary of Mainstream Amplification Resource Room Study (MARRS) adoption data validated in 1992. Norris City, IL: Wabash and Ohio Special Education District.
Reichman, J., & Healey, W. (1993). Learning disabilities and conductive hearing loss involving otitis media. Journal of Learning Disabilities, 16, 272-278. Sanders, D. (1965). Noise conditions in normal school classrooms. Exceptional Child, 31, 344-353.
Siebert, M. (1999, February 7). Educators often struck by voice ailments. The DesMoines Register, p. 4.
Silverman, L., Chitwood, D., & Waters, J. (1986). Young gifted children: Can parents identify giftedness? An innovative use of free-field amplification in classrooms. Topics in Early Childhood Special Education, 6, 23-37.
Smith, E., Gray, S. D., Dove, H., Kirchner, L., & Heras, H. (1997). Frequency and effects of teachers' voice problems. Journal of Voice, 11(1), 81-87.
Titze, I. R., Lemke, J., & Montequin, D. (1996, November). Populations in the U.S. workforce who rely on voice as a primary tool of trade. NCVS Status and Progress Report, 10, 127-132.
Urrutikoetzea, A., Ispizua, A., & Matellanes, F. (1995). Vocal pathology in teachers: A video-laryngostroboscopic study of 1,046 teachers. Rev Laryngology, Otology, Rhinology. 116(4), 255-262.
Karen L. Anderson is past president of the Educational Audiology Association and serves on the American National Standards group that is developing national standards for acoustics in educational settings. She may be reached at karenlaOix.netcom.com.
Traducido por personal de Centro Médico Miravalle.