Los niños con trastornos del lenguaje pueden beneficiarse a través de escuchar música.
Desde hace décadas, se ha hecho evidente que muchos niños con trastornos del lenguaje que no avanzan o que su avance es lento con las terapias convencionales, muestran cambios favorables y avances significativos a través de terapias basadas en estimulación auditiva con música. Estas intervenciones basadas en música, generalmente no suplen a la terapia convencional, sino que la complementan para lograr avances más rápidos y sólidos.
La estimulación auditiva basada en música, ha sido un tema controversial hasta la fecha y algunos profesionales en el área del lenguaje, se sienten incómodos al recomendar este tipo de terapias, porque no tienen bases teóricas en que sustentar su indicación. Por otro lado la música generalmente ha sido vista desde su lado artístico o de entretenimiento y como tal, alejada de la ciencia y carente de la importancia de cosas tan “serias” como el lenguaje. Sin embargo la evidencia de los efectos de la música sobre el lenguaje es cada vez mayor, de tal forma que ha llamado la atención de los investigadores, quienes por fin han volteado a ver el lado terapéutico y científico de la música.
En este artículo trataré de explicar con palabras de uso común en México, como puede ser posible que la música ayude a mejorar muchos trastornos del lenguaje. Empezaré diciendo, que en el desarrollo del lenguaje intervienen aspectos mentales propios de cada persona, aspectos sociales o de interrelación con otras personas y aspectos afectivos o de contacto y calidad de esas interrelaciones.
En el aspecto mental podemos decir, que tanto la música como el lenguaje, utilizan la misma vía de entrada al cerebro. Esta vía es la auditiva. La audición es muy importante para el desarrollo del lenguaje e involucra un sistema muy extenso y complejo en el cerebro.
Al oír la palabra "audición", muchas veces pensamos solo en el oído, que es el órgano que convierte el sonido en energía eléctrica para que ésta pueda ser conducida hasta el cerebro, sin embargo, es precisamente en estas vías de conducción donde se realiza gran parte del procesamiento auditivo. El procesamiento auditivo normal, es básico para que el sonido llegue en forma óptima al cerebro y éste lo pueda detectar, diferenciar e identificar, logrando que pueda ser entendido finalmente como música, lenguaje o sonidos ambientales y utilizado apropiadamente.
Si queremos desarrollar estas vías auditivas al máximo, no podemos simplemente estimularlas con los sonidos del lenguaje, sino que tenemos que usar una gran variedad de estímulos, dentro de los cuales está la música que por sus características es muy importante.
Entonces sabemos, que a la conducción del sonido desde el oído hasta el cerebro y cómo éste maneja e interpreta el sonido que le llega, se le llama procesamiento auditivo central. El procesamiento auditivo central, incluye el manejo del sonido antes de que éste sea utilizado como música o lenguaje. Este manejo del sonido utiliza la información de tonos, de volumen y del tiempo o espacios entre los sonidos. También incluye el manejo apropiado del sonido que llega desde los dos oídos, así como la información entre los 2 lados del cerebro y la secuencia en que aparecen los sonidos, todo esto independiente de de que el sonido sea musical o lingüístico. Todos estos aspectos del sonido o del procesamiento auditivo pueden ser desarrollados mas fácilmente utilizando una gran variedad de estímulos incluyendo la música que por sus aspectos de tono, silencios y cambios de volumen es particularmente efectiva para desarrollar aspectos de procesamiento auditivo que impactan en algunas áreas básicas del desarrollo del lenguaje, como son las habilidades de escucha.
Entender la música, como entender el lenguaje, requiere de procesos mentales y uso de inteligencia. Ambas actividades dependen de la audición pero involucran también aspectos como la atención la memoria y la secuenciación, que pueden ser desarrollados por ambas actividades. De esta manera podemos "oír" como el sonido de las notas sus secuencias y sus tiempos entrenan o desarrollan las habilidades compartidas tanto por la música como por el lenguaje.
A través de lo que se conoce como transferencia de aprendizaje las habilidades adquiridas al escuchar música pudieran transferirse y ser utilizadas en el lenguaje.
Por otra parte la música como otras artes y como las matemáticas u otras materias académicas amplían nuestros procesos mentales y esto se refleja en todas nuestras actividades.
Muchas veces se ha dicho que el lenguaje reside en el hemisferio izquierdo y la música en el derecho y que por lo tanto son actividades independientes, pero este concepto ignora el procesamiento auditivo y las más recientes investigaciones que ha mostrado que tanto la música como el lenguaje requieren de la interacción eficiente entre ambos lados del cerebro. El análisis y la síntesis de los sonidos requieren de un alto grado de comunicación ente ambos hemisferios.
Tenemos que considerar que, para que la música pueda influir de forma efectiva en todas estas actividades de procesamiento auditivo, tiene que ser diseñada y aplicada para lograr este fin y esto es lo que se busca en los programas terapéuticos basados en música.
El segundo aspecto importante en el desarrollo de lenguaje es el social. Independientemente del aspecto intelectual, los niños con mayor contacto social desarrollan mejor su lenguaje. Entender, apreciar y o disfrutar la música, son factores importantes en el desarrollo e interacción social.
Desde el punto de vista afectivo la música juega un papel primordial. Lenguaje y desarrollo afectivo están relacionados. Para el niño es muy importante el afecto. Desde edades tempranas cobra gran importancia la calidad de la relación con los demás, pero no solo con el fin de comunicacion y supervivencia sino también de dar y recibir afecto. Es conocido que los niños maltratados o tratados con indiferencia pueden presentar retraso o limitación en su lenguaje. La música es eminentemente afectiva y una persona expuesta a sonidos musicales apropiados se siente contactada y afectada positivamente.
En conclusión, es importante analizar bien todos estos aspectos para poder entender como la música, que es algo tan común y de uso diario como el lenguaje, puede ser utilizada para ayudar a los niños con trastornos de lenguaje e incluirla en los programas integrales dirigidos a mejorar la comunicación. El tiempo dedicado a mejorar el procesamiento auditivo nunca es tiempo perdido en los niños con trastornos del lenguaje.
Dr. Leon H. Flores A. (Audiólogo/otoneurólogo, Monterrey N.L.) drleonflores@prodigy.net.mx
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